Una buena administración ganadera empieza por saber cuántos animales hay, qué ocurrió con cada uno y cuánto cuesta cada etapa del trabajo. Cuando los datos de sanidad, reproducción, alimentación, inventarios y ventas quedan dispersos, es difícil comparar resultados o encontrar a tiempo un faltante. Llevar registros útiles permite decidir con más claridad y dar seguimiento a lo que sucede en …

